El coco marino

 

Parece que anda suelto por ahí un ser extraño al que sólo han visto la gente mayor. Se llama “Coco marino”. Cuando las niñas son malas viene para llevárselas. Nunca le he visto, así que supongo que soy muy buena.

Pilarín, la prima de mama, va a volver a su casa en Madrid. Pero hoy está en nuestro piso y juega conmigo. He cogido un juguete y no se lo quiero devolver. Corro al fondo de la galería y pongo la mano con el juguete detrás del tubo del desagüe: “¡Toma, coco marino!”. Alguien me arranca el juguete de la mano, del susto corro a esconderme. Pilarín se ríe.

Pero nunca le he visto, así que supongo que debo ser muy buena.